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Le pregunté a la inteligencia artificial cuál es el mejor método para tratar los hongos en las uñas

La respuesta me sorprendió (y me cambió la vida)

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Escrito por Martina Cabrera
Dispositivo LaserClean — héroeDispositivo LaserClean — héroe
Podólogos como el Dr. Ezequiel Ojeda recomiendan LaserClean a sus pacientes.

Si eres como yo, probablemente también ignoraste esa pequeña mancha amarilla que apareció en tu uña.

A mí me pasó hace unos dos años, en el dedo pequeño del pie derecho. Pensé que era algo temporal, que se iría solo con el tiempo. Hoy sé que ese fue uno de los peores errores que cometí.

Sin darme cuenta, el hongo terminó cubriendo toda la uña. Cuando finalmente lo vi bien, no lo podía creer.

Yo siempre me he considerado una persona extremadamente limpia, casi maniática con la higiene. Y aun así, ahí estaba: una uña con hongo que me hacía sentir horrible, como si hubiese descuidado mi propio cuerpo, como si tuviera una suciedad permanente imposible de quitar.

La culpa, la vergüenza y el miedo

Me sentía increíblemente frustrada. Intentaba justificarme para no sentirme tan culpable:

quizás estaba demasiado enfocada en el trabajo,

quizás no le daba tanta importancia a mis pies,

quizás, como estaba soltera en ese momento, pensé que no importaba porque nadie los vería.

Pero ninguna excusa me dejaba tranquila. En el fondo sabía que había sido mi responsabilidad no actuar antes.

Y todo empeoró cuando empecé a conocer a alguien. Me daba terror que descubriera mi secreto.

¿Se imaginan estar en la intimidad y que tu pareja quiera sacarte los calcetines?

Más adelante te contaré qué pasó esa noche… pero te adelanto algo: fue horrible.

Desde ese momento, casi nunca me los sacaba.

Y quiero que sepas algo importante:

**esto no tiene que ver con mala higiene**. Déjame explicarte por qué.

Los hongos no aparecen “porque sí”

Como dije antes, soy una persona muy limpia. Puedo ducharme dos veces al día si es necesario. Me lavo los dientes con una dedicación casi violenta, como si el cepillo me debiera plata.

Por eso estaba tan confundida y triste.

La realidad es que los hongos en las uñas son **extremadamente comunes** y se transmiten con mucha facilidad.

Duchas compartidas, camarines, piscinas, zapatos… basta una mínima exposición.

De hecho, estudios han mostrado que en algunos equipos de fútbol **hasta la mitad de los jugadores** pueden tener este problema. El hongo se propaga como un resfrío.

Y luego, sin saberlo, termina contagiando a toda la familia en casa.

¿Cómo encontré una solución? (Aquí viene lo inesperado)

Uso inteligencia artificial a diario para mi trabajo:

para resumir textos, escribir correos, entender temas complejos.

Pero nunca se me había ocurrido usarla para algo personal, como un problema de salud o estética.

Así que le hice una pregunta simple:

¿Cuál es el método más efectivo para tratar los hongos en las uñas?

La respuesta fue clara:

Las cremas y lacas suelen fallar porque **no logran atravesar la uña**, donde el hongo se protege.

Las pastillas pueden funcionar, pero son agresivas y pueden tener efectos secundarios importantes.

Por eso, hoy muchos podólogos están usando **tratamientos con luz**, que penetran la uña y atacan directamente al hongo, ayudando además al crecimiento de una uña nueva.

Sentí un nudo en el estómago… pero también alivio.

Por fin tenía una explicación lógica.

Busqué en Google *“tratamiento láser para onicomicosis”* y casi me caigo de espalda con los precios.

Además, en muchos lugares exigían diagnóstico médico previo. **Imposible para mí en ese momento.**

Entonces volví a preguntar:

¿Existe una alternativa más accesible para usar en casa?

La respuesta me devolvió el alma al cuerpo.

Existen dispositivos de uso doméstico que replican estos tratamientos en un formato portátil.

Uno de ellos se llama **LaserClean**, desarrollado por Jolsom Technologies, una empresa enfocada en soluciones tecnológicas en lugar de fármacos.

Cuando vi el precio, no lo pensé dos veces

Pensé que algo así debía costar una fortuna.

Para mi sorpresa, el precio rondaba los **60 dólares**, unas 60 lucas chilenas.

Lo triste es que yo lo compré a ese precio…

y hoy está con **50% de descuento**.

Te dejo el enlace para que revises si aún está disponible cuando estés leyendo esto.

Mi experiencia usando LaserClean

El dispositivo llegó rápido y en perfectas condiciones.

Tiene un diseño moderno y ergonómico, se adapta bien a cualquier dedo y aplica la presión justa: no se cae, pero tampoco molesta.

La luz azul es bastante intensa (confieso que me dio respeto mirarla directo).

Y hay otra luz, casi invisible, que es infrarroja y ayuda al crecimiento de la uña nueva.

Antes de usarlo, limé la uña.

Se coloca como un broche, y se activa automáticamente.

En la pantalla aparece un contador de **420 segundos**, es decir, **7 minutos**.

Cuando termina, se apaga solo.

Me puse a leer uno de los ebooks que vienen incluidos —especialmente el de desinfección del calzado— y ni siquiera sentí pasar el tiempo.

Desde ese día, lo dejé en el velador.

Lo uso **en la mañana y antes de dormir**, todos los días.

Los resultados (y cómo me siento hoy)

Ya llevo varias semanas usándolo de forma constante y la diferencia es enorme.

Cada cuerpo es distinto, y en algunas personas puede tardar más, pero en mi caso **la mejoría fue rápida y visible**.

Hoy me siento tranquila.

Segura.

Libre.

Si llegaste hasta acá, quiero felicitarte. Leer esto ya es un acto de valentía.

Cuando algo afecta cómo te mueves por el mundo, **no hay que normalizarlo**, hay que solucionarlo.

Aunque sea algo tan simple —y tan grande— como **quitarte los calcetines sin vergüenza**.

Quizás te estés preguntando qué pasó aquella noche cuando mi pareja quiso sacármelos.

Esa historia tiene contenido erótico… y te la contaré en otro artículo.

Por ahora, aprovecha la oferta mientras esté disponible.

Nos estamos leyendo.